La Jaula de Faraday

La muerte parece olvidarse del día más feliz del año. Y la gente muere, y el cielo protesta, y caen tormentas. 
Por fuera de la iglesia unos chicos disfrazados de hawaianos, ajenos de lo que pasa dentro, se saludan, y rezan por que salga el sol a donde quiera que vayan. 
Pienso en mi rueca, en el hilo, y en la aguja de metal mágico que me ayuda a escribir siempre que quiero. Me gustaría tenerla ahora. Coser.
Se oye un trueno. Muy apropiado. Cae un rayo.
¿Cuándo nos tocará el turno?
Si me llamas que esté preparado. 
Perdonar. Pedir perdón. 
Vivir bien. 
Abrazar.
Otro rayo.
Nos vendría bien que la iglesia fuera una Jaula de Faraday y anulara cualquier efecto magnético que el relámpago ocasionase. 
Si pudiera construiría una jaula propia. La llamaría Jaula de Auroraday. La decoraría con dibujos de mi sobrino. Enmarcaría sus miradas. La llenaría de libros. Tendría música. Y sería tan mágica como mi rueca. Que viene un dolor. Que viene una lágrima. Y todo el efecto quedaría anulado por mi metal mágico a todos los que estuviésemos dentro.
Ahora mismo mi tío tendría un hueco enorme en ella, pero lo único que puedo hacer es seguir la palabra del cura y abrazarlo, concentrarme mucho mientras lo hago, pensar que mis brazos son Faraday, y que lo protegerán de su pena al menos por hoy. Al menos por este instante.

#Auroraysumundo

Quizá sí

Aunque no brille el sol a la gente le da igual. Ellos se bañan, salpican al que entra despacio mientras piensa hasta que parte del cuerpo se meterá, o caminan por la orilla de punta a punta. 
Los que pasan de todo esto se entretienen con las espaldas de sus parejas a la caza de puntos negros como auténticos exploradores. 
*Fue la mirada que colmó el beso.

Composición y lavado

Composición:

48% alérgica 
63% tuya
95% escritora
100% Aurora

Lavado:
Aurora es un tejido natural, y por eso necesita ciertos cuidados. De apariencia delicada tiene que ser lavada con el programa especial para escritoras. Tinta, libreta y musas. El agua debe de estar tan caliente que la piel le tiene que cambiar de blanca a muy roja. Tranquilos, no encogerá.
Separe sus pecas delicadas, como la grande que tiene en la espalda, de las demás. 
Recuerde que con el primer lavado puede desteñir de azul, seguramente de algún falso príncipe que se impregnó en su piel, y que por desgracia aún conserva. 
No olvide vaciar sus bolsillos, seguro que encontrará pañuelos, nueces, chicles o trabas para el pelo.
Por supuesto lavar separada del resto. No comparte ni en la colada.
Cualquier duda consultar la etiqueta que se encuentra en el interior de Aurora. Si se deja, claro.

Fabricado en España
Rueca de Aurora S.L.


*Cuando tú la luna, yo me lleno.
*Si me dan los restos sacaré decimales.
*Se alquila amor con vistas al sufrimiento.
*Eres mi piedra favorita para tropezar.

Can´t take my tears off me

Si alguna vez me ves con el paraguas abierto sin lluvia, probablemente será que estoy a punto de llorar y no quiera hacerlo. Lo abro para protegerme de mí misma y para no mojarme por si me desbordo.
El mundo no se para porque yo llueva pero los días en que me pasa esto y llueve de verdad es cuando más libre me siento. La gente no te mira a ti por rara, ni piensa que estás loca, solo mira al cielo y piensan que los equivocados son ellos por no sentir las gotas.
Esta mañana supe que sería uno de esos momentos. Solo había que ver las nubes, mi ojo derecho con un pequeño derrame de lágrimas rojas y escucharme canturrear Can't Take My Eyes Off You de Frankie Valli.
No me separé del paraguas en todo el día, y prediciendo la que se avecinaba, cogí el más grande. Cuando por fin pude tener un ratito solo para mí, caminé hasta llegar a mi rincón favorito de la ciudad y abrí el paraguas. “I am just too good to be true, can't take my tears off me…” Y lloví, y lo hice pensando que si alguna vez me ves con el paraguas abierto delante de ti, probablemente será que estoy a punto de besarte y no pueda hacerlo. Lo abro para controlarme y no ahogarnos a besos si me desbordo.
#AurorapostLondres  

Rainbow Monday

En algún lugar después de un domingo cualquiera de enero los lunes son azules. No Aurora, tristes, los lunes son tristes. Bas, qué sabrás tú. Y en mi empeño en que no, cogí a el lunes por la camisa y lo apretujé muy fuerte contra mí. Muaaaa, y sonó casi hasta el jueves, que es mi día favorito. Otro. Muaaa, y lo volví a besar esperando a que se conviertiera en blue. Pero con tanto beso lo que conseguí es que se disparatara y salieran otros colores. Todos menos el blue. 

White de pintura de pared para tapar las cosas que no me gustan en mi vida. Yellow sopa para entrar en calor y no ponerse malo. Pink Aurora, el de mis labios. Red latido, los que oyes cuando estoy contigo. Brown ojos como los de mi pequeña María que me trae flores y donuts siempre que me ve. Y del azul ni rastro. Los lunes azules casi tan difíciles de encontrar como los príncipes. Pero luego me acordé de mi cuento, y que las cosas blues llegan cuando Aurora, yo, me pincho con la rueca y me duermo.

Aún falta rato para irme a dormir. Me da igual. Quito el protector del huso de mi rueca y acerco mi dedo, cuanto antes me duerma antes llegará mi blue monday, aunque mañana sea thuesday.

#AurorapostLondres

Rupturas


Mi tercer amor me dejó el 31 de diciembre. No quería gastar ni un solo beso más para el año siguiente. Al menos en mí. Ni besos, ni amor, después de 7 años lo único que quedó fue un estúpido anillo en mi dedo. Un estúpido anillo de un tío que me lo dio de la forma más cutre. Y mira que lo tenía fácil el imbécil. 

-Toma
-¿Qué es? 
-Ábrelo, por fin tienes tu anillo.

Y yo de tonta me emocioné y hasta le di un beso. 

Pero ese día sabía lo que iba a pasar y por eso lo llevaba guardado en el bolso en la misma caja que lo recibí. No hubo dramas, no es mi estilo y cuando se fue, me acerqué al mar, y lo tiré. El tirarlo no arregló nada porque se quedó flotando el muy imbécil, balanceándose entre las olas como divertido de ser, él también, libre. Sin embargo seguía en mi dedo aunque ya no estuviera, anillada como un pájaro aunque no lo tuviera. Incluso creía verlo. Lo notaba, y con el resto de mis dedos no hacía más que acariciar el hueco cortado que me había quedado. Y cómo dolía. Muchos meses después seguía colocándomelo bien sin darme cuenta, y teniendo miedo de que se me cayera al bañarme o al ponerme crema. Mi pobre dedo incompleto echando de menos a su órgano fantasma. Pasó tiempo hasta que la sensación se me borró por completo. Ahora tengo otro, me lo regalé yo, mi dedo con una prótesis nueva, feliz porque sabe que esa nunca se irá. 

#AurorapostLondres

Una historia y una luciérnaga

Te regalo una historia.
Pero no de las románticas
que ponen al mediodía
y nunca podré ver contigo,
sino de esas de verdad.
De las que los protagonistas se enamoran poco a poco
y el avión no se para en medio de la pista por ti.

Las perdices han sido liberadas,
no hay promesas de para siempre,
ni tequieros de más.
Solo hay una historia,
sin etiquetas,
con fecha de hoy
que para mañana ya escribiré otra.

Te prometo frío para que me puedas prestar tu suéter,
ganas de comerte,
cicatrices para que me las beses,
y un pensamiento alegre de hada.

Te regalo un vuelco en el estómago
lleno de risas
locas por colgarse de tu lengua
todo el rato.
Úsalo si un día me echas de menos
y no te atreves a decírmelo.
Cuando quieras despiértalo
pero si es temprano acuérdate de mi mal humor, seguro que él también lo tiene.

Te regalo esto porque escribir
es lo único que se me da bien.

A cambio dame un continuará,
que yo te regalo una historia,
y una luciérnaga encendida entre mis labios,
no vayas a regresar
y te confundas de boca.

#AurorapostLondres